Tengo la manía de acordarme de muchas fechas, y entre todas ellas, por lo menos para mí, el dia 19 de junio será siempre uno de los más importantes de mi vida. Hoy hace un año que presenté "Minutus Creatio", hoy hace un año que esas pequeñas historias que un día fueron escritas en las últimas páginas de cuadernos para clase o de agendas que no llegué a completar, pasaron a crear un libro de dimensiones más bien pequeñas, pero que me ha dado más alegría que cualquier otro episodio vivido. Y no sólo por el hecho de haber conseguido publicar un libro. Me refiero, más bien, a todo lo que supuso esa publicación, tal y como expliqué en la entrada dedicada al Día del Libro.
Ha supuesto saber que hay personas a las que les interesa lo que escribo, que lo disfrutan, y que incluso han llegado a emocionarse, tal y como me pasa a mí con algunos/as escritores/as. Ha supuesto conocer a gente a la que nunca estaré lo suficientemente agradecido por toda la ayuda y los momentos de pura felicidad que me han proporcionado. Ha supuesto incluso traspasar fronteras, algunas de ellas a más de 11000 kms de distancia, pero que no por ello están más lejos que otras. Y hablando de fronteras, va a suponer incluso la posibilidad de presentar mi libro y hablar sobre literatura vasca en la Universidad de Berlin el próximo lunes día 27 de junio, de la que pronto hablaré aquí con muchos más detalles.
A veces, sobran las palabras. Pero a veces, siento la necesidad, como ahora, de hacer un intento por expresar lo que siento y dar mil gracias por todo. ¡Hasta la vuelta de Berlin!
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domingo, 19 de junio de 2011
domingo, 12 de junio de 2011
Hemen egongo bazina
Zure itzala izan nahi nuke,
egun eguzkitsu guztietan.
prest negoke zeruari eskatzeko
lainoaren edozein arrasto mendien eta arimaren gainetik kentzea.
Izpiek lekurik ez balute,
nola galduko litzateke nire begirada zure udaberrizko horretan?
Hemen egongo bazina,
nire xuxurlak baino ez zenituzke entzungo.
Hemen egongo bazina,
ez nintzateke itzal bihurtu beharko,
ez nuke tinta gehiagorik gastatuko.
Edo agian bai, eskua erraztasunez bihurtzen baita
Bihotz maiteminduaren taupaden sismografo…
… betazalak itxi eta zure irudiaren jabe egiten naizenean,
zaila baita hitzen trazua galant mantentzea.
Baina negar isilen distantzia
baino urrutiago zauden bitartean,
hau da dardaren leihoa irekitzeko
ezagutzen dudan erarik isilena, sentikorrena.
Hemen egongo bazina,
benetako gauen lekuko izango ginateke,
ilargiaren ibilaldi beteari so eginez,
zure presentzia lagun,
ezingo nuke begirik itxi,
zurekin amets egiteko ez bada behintzat.
Laster baztertuko dut nire begirada harezko erlojutik,
laster ez da laztan nahikorik egongo egun oso bat definitzeko.
Laster, balizkoa denak balio izango du,
eta lainoaren arrastoentzako bezala,
ez da etorkizunerako lekurik geratuko.
Hemen egongo bazina,
ekaineko azken ilunabarra izango zinateke…
… nire alboan etzanda,
ordulari izoztuen isiltasunari irri eginez,
zure begiak leunki ixterako momentuan.
martes, 7 de junio de 2011
El cuento que jamás fue escrito
Necesito contártelo,
el motivo de estas lágrimas de cristal,
que de desconcierto fueron ayer
pero que solo de dicha serán ya.
Porque así me lo rogaste, y así te lo prometí.
No sin antes clamar
que nadie había ocupado antes tu lugar,
y que es cualquier señal de tu ausencia
la que me afecta más de lo que ahora puedo confesar.
Pero ya no quiero pensar,
porque tengo motivos para conocer el sabor del momento,
para soñarte,
por ser ya pedacito de alma mía,
por poder ver en ti, cada día,
el reflejo de lo que fui
y el preludio de lo que seré, junto a ti.
Hay algo de mágico
en lo que la distancia convierte en onírico,
pero cerca estoy de sentirte,
cerca estoy de saber que no hay más bella historia
que la que el mundo está por conocer.
Y no quiero explicárselo a nadie,
no quiero que nadie lo entienda...
...o lo intente entender.
Porque esto no funciona así,
porque lo vivido hasta ahora ya ha sido comprendido,
y lo que queda por vivir será solo nuestro,
será nuestra historia.
El cuento que jamás fue escrito.
La historia que solamente tú y yo
debemos ser capaces de creer,
el mismo regalo que nos hace emocionar
con mil palabras, una constante imagen
y ocasionales susurros al oído.
Estás a cuatro pasos de apagar la última vela,
pero aun en la oscuridad,
serás siempre guía de mis sentidos,
cómplice de mis sonrisas,
responsable del significado de todo lo que aquí grabo,
a fuego lento...
... porque eres el regalo más grande,
eres lo que mis ojos ansían ver.
miércoles, 11 de mayo de 2011
Cierra los ojos
Por fin me siento, y me paro a pensar.
Apenas queda un resplandor en el cielo,
el último hálito de este día de mayo,
el último rayo de vida.
Pero no quiero luces artificiales a mi alrededor,
aunque ello signifique dejarme la vista en el intento.
Porque la luz del sol que muere aquí,
no es más que la que ahora acaricia tus mejillas,
la misma que resucita
el halo verdoso de tus ojos,
ojos que buscan, tras colosos de piedra,
el mar que te guíe hasta estos brazos que acogen,
y desean ser acogidos.
Cierro los ojos, y comienzo a imaginar.
La primera luz del día te dibuja a mi lado,
duermes,
o eso intentas hacerme creer.
Cae despacio, sobre tu rostro.
Lo torna dorado.
Sonrío...
... te la intento quitar.
Me dije que jamás buscaría salidas
en laberintos que creía siempre cerrados.
Miraba ya por detrás de una cortina,
rasgándola con fuerza y dolor,
pues no veía más allá de las paredes de hierro
que parecían ser las de mi corazón.
Pero olvidé que hay quien sabe, y quiere, llamar a la puerta.
Quien busca y ansía encontrar su otro rostro dorado,
el último pétalo que diga sí.
Eres más de lo que puedo imaginar.
Eres todo lo que la ilusión me permite admirar.
Y recuerda que miles de kilómetros no son tantos,
si sabes dónde mirar.
Hay tanto milagro, como perfección,
tanta alma, como razón,
cuando siento que aunque no bebamos del mismo aire,
aunque haya que llorar la distancia,
puedo sonreír al saber que los sueños se hacen realidad.
sábado, 23 de abril de 2011
Feliz día del libro
Hoy, 23 de abril, es la fecha perfecta para hablar sobre una de mis mayores pasiones. Hace un año, Minutus Creatio estaba en pleno proceso de creación, y vería la luz dos meses más tarde. Ahora, casi un año después de ese momento, creo que las cosas no podrían haber ido mejor.
Me impresiona saber que mis historias han llegado a causar emoción en algunos lectores. Me han hablado de dolor, de compasión, me han hablado incluso de lágrimas sueltas. Pero también ha habido lugar para discretas sonrisas al final de otras historias. Supongo que si alguien se ha leído el libro en un solo asalto, ha podido experimentar todo esto como quien soporta las cuatro estaciones del año en un mismo día.
Nunca voy a poder agradecer lo suficiente toda la ayuda que recibí para sacar adelante este proyecto. Me emociona profundamente que aún queden personas tan comprometidas, fieles y apasionadas en este mundo. Y tampoco voy a poder agradecer nunca lo suficiente el apoyo recibido, las críticas y los halagos, las grandes y especiales amistades que Minutus Creatio me ha dado, incluso al otro lado del charco.
Quizás, antes de lo esperado, haya un nuevo proyecto en marcha. Ahora, solo es cuestión de tener tiempo, porque las ideas, las ganas y la ilusión, nunca las he perdido.
Gracias por todo, y feliz día del libro.
Me impresiona saber que mis historias han llegado a causar emoción en algunos lectores. Me han hablado de dolor, de compasión, me han hablado incluso de lágrimas sueltas. Pero también ha habido lugar para discretas sonrisas al final de otras historias. Supongo que si alguien se ha leído el libro en un solo asalto, ha podido experimentar todo esto como quien soporta las cuatro estaciones del año en un mismo día.
Nunca voy a poder agradecer lo suficiente toda la ayuda que recibí para sacar adelante este proyecto. Me emociona profundamente que aún queden personas tan comprometidas, fieles y apasionadas en este mundo. Y tampoco voy a poder agradecer nunca lo suficiente el apoyo recibido, las críticas y los halagos, las grandes y especiales amistades que Minutus Creatio me ha dado, incluso al otro lado del charco.
Quizás, antes de lo esperado, haya un nuevo proyecto en marcha. Ahora, solo es cuestión de tener tiempo, porque las ideas, las ganas y la ilusión, nunca las he perdido.
Gracias por todo, y feliz día del libro.
sábado, 16 de abril de 2011
Varsovia
Hacía tiempo que había perdido la cuenta de las veces que había revuelto el chocolate caliente con la cucharilla. En el pequeño salón no se escuchaba otra cosa que el tintineo del metal contra la porcelana. Clin, clin, clin.
Las bombas que caían al otro lado de la ventana quebraban el cielo y sacudían hasta los cimientos de la antigua casa, haciendo que los cristalitos de la lámpara de araña temblasen de miedo. Pero aquello no iba con ella. Nada de lo que ocurría al otro lado del cristal iba con ella.
Nada, o quizás todo.
El vuelo de los aviones, las sirenas de evacuación, el mundo en blanco y negro teñido de fría llovizna de noviembre, de niebla ya inventada. La ciudad gris, la ciudad destruida. En contraste con el hogar que iba a abandonar, con el olor a tostadas recién hechas, con el humo que escalaba en espirales desde su taza hacia el techo, con el carmín rojo a juego con su nueva falda, lo último en Varsovia. Decían.
Estiró el cuello irguiéndose en la silla, vano intento de guardar la compostura. Quiso servir chocolate en la taza al otro lado de la mesa, pero la jarrita y el alma pesaban demasiado. Con manos temblorosas, la bebida se derramó por el blanco mantel de puntillas. Habría sido difícil servirlo, pero más aún controlar el sollozo. Siguió intentándolo aun con ojos vidriosos hasta que la taza rebasó de dulce brebaje. El vapor ascendió rápido, juguetón, ajeno a lo que ocurría en la ciudad, ajeno al horror de la matanza, al rugido de las bombas y a la desesperanza de los hombres que jamás volverían a escuchar un “sí”.
Cuando la lámpara de araña volvió a tintinear, ya no había humo que ascendiese de la taza de la mujer. Pero la tacita de enfrente siguió humeando después de que el ventanal hubiese reventado en mil pedazos, salpicándolo todo con una lluvia de finas agujas de cristal. Siguió hasta que los ojos de su hombre se apagaron para siempre, perdidos y desenfocados en un punto de la ardiente ciudad.
Y en ese momento, la taza se enfrió.
sábado, 2 de abril de 2011
Segura Irratian
Beste pausotxo bat eman dut "Minutus Creatio"rekin, eta gaurkoa pauso polita izan da, apirila hasierako egun udaberritsu hau bezala. Epela. Argazki bat ateraz hasi dugu saioa, baina joku baten moduan. Kameraren "Macro" funtzioa erabili eta mikrofonoen argazki bat ateratzea erabaki dut, irratiaren esanahi hori errepresentatu nahian milisegundu batean. Eta ondoren, elkarrizketari ekin diogu oso gustora, etxeko egongelan egongo bagina bezala. Epel.
Eduki dugu denbora lasai hitz egiteko. Liburua nola sortu zen, zergatik aukeratu nituen gai horiek, zergatik umeen zerua zirko bat den, nondik datorren inspirazioa, Berlineko proiektua, dagoeneko martxan dagoena... eta egon da denbora galdera kurioso batzuentzako ere: zer egingo zenuke Pau Gasol bezain altua izango bazina? Zer egingo zenuke Michael Jordan bezain beltza izango bazina? Hori izan da zuriz geratu naizen momentu bakarra, oso oso gustora egin baitut gaurko elkarrizketa. Mila esker larunbat goizetako errutina aldatzeagatik, eta zorionak, Irati eta Ekaitz, egiten duzuen lanagatik. Uda hemen bueltan dago, eta horrek gauza bat baino ez du esan nahi: laister arte.
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